JURISPRUDENCIA

 

 

 

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Buenos Aires.

El DR. DANIEL E. STORTINI dijo:

1°) Vienen estos autos a la alzada a propósito del recurso que contra el pronunciamiento digital de primera instancia (ver copias agregadas a fs. 178/184) interpuso la actora a tenor del memorial remoto incorporado a las actuaciones, el cual no mereció réplica. A su vez el perito contador apeló por derecho propio los honorarios que le fueron regulados por considerarlos reducidos.

2º) El único agravio de la demandante se centra en la decisión de la señora juez “a quo” de desestimar el daño moral reclamado al invocar hostigamientos y persecuciones laborales de parte de empleados jerárquicos de la empleadora hacia su persona.

He de memorar que la ruptura unilateral e injustificada del contrato de trabajo origina la obligación de pagar las indemnizaciones previstas en la ley que comprenden –en principio- los perjuicios ocasionados al trabajador a causa del despido. En este supuesto, la ley presume la existencia de los daños material y moral sufridos por el dependiente con motivo de la extinción de su contrato de trabajo y establece “tarifadamente” la reparación correspondiente.

Sin embargo, ese principio general admite que el empleador incurra en responsabilidad extracontractual si con motivo o en ocasión de la cesantía comete un acto ilícito no representativo de una mera inejecución de las obligaciones derivadas de la relación laboral. Pero para que proceda el resarcimiento por tal vía es menester que se configuren los presupuestos de hecho a los que la ley le imputa obligación de indemnizar (arts. 1.109, 1.067 y 1.078 C.Civil, vigentes a la época de los hechos; actuales arts. 1.737, 1.738, 1.741 y conc. del C.C.C.N.).

Ahora bien, más allá del esfuerzo argumental esbozado al expresar agravios, considero no existen constancias probatorias que demuestren que la demandante se encuentre habilitada a reclamar un resarcimiento como el pretendido.

Lo dicho no encuentra apoyatura en la prueba rendida y adjuntada en las actuaciones (en particular la testimonial), contrariamente a lo sostenido en el memorial.

H. (fs. 114/115) declaró que los carteles que le fueron exhibidos glosados en el sobre de prueba reservada “se referían a L., la supervisora general” y no a la actora y que “en la empresa existían delegados, la actora tuvo conflicto con ellos” para luego aclarar “que más que conflictos eran habladurías...”. Retamar (fs. 116/117) dijo que “del sindicato por carteles, había un grupo dentro de Facebook en donde ponían todas las cosas que pasaban, a la actora como enemigo público de enfermería” y que exhibida la documental que dice haber visto pegada en la pared del ‘ofis’ de enfermería (identificado con la letra ‘B’) agregó que “este cartel no era para la actora, era para otra persona la supervisora de enfermería del turno mañana, L. D.” mientras que el señalado como ‘C’ “era dirigido al departamento completo de enfermería”, agregando que “vio publicaciones dirigidas a la actora en la página de la comisión interna...”. También dijo que luego de ser reincorporada “estaba más custodiada porque cuando la actora iba al piso estaba bajo los ojos de la comisión interna, no continuamente”.

A su vez A. (fs. 119/120) afirmó que la actora le comenta que está siendo hostigada y a través de una amiga en común conoce una publicación de Facebook en la que puede leerse ‘Fleming Comisión Interna’, un sello relacionado a sanidad “y dice sobre delegados y congresales...”, mientras que F. (fs. 126/128) manifestó que “la actora tuvo conflicto con el sindicato dentro de ‘Fleming’ y que los delegados del gremio eran quienes hostigaban a la actora, los delegados eran D. C., delegado general y E. M. L., la seguían personalmente por el piso adonde fuera (...) hubo carteles pegados dentro de la institución, en redes sociales, Facebook. Que la red de Facebook se llama ‘delegados y congresales de Fleming y la firma que tiene la página es del gremio de FACSA...”.

M. E. (fs. 121/122) asertó que “durante el tiempo en que el testigo fue delegado, la actora tenía denuncias de los compañeros de maltrato verbal y frente a las denuncias la comisión interna ha denunciado a la actora varias veces a la empresa (...) la comisión interna ha hecho carteles denunciando la situación y en reiteradas ocasiones hicieron presencia en el sector para que eso no ocurriera (...) presencia sin ninguna acción, se conversa con los compañeros, se escucha, se mira, nada más. Que en estos tipos de presencia no hubo acción contra V., incluso a veces se saludaban con un beso, no es algo personal...”.

Finalmente E. (fs. 123/124) declaró que “seguían teniendo denuncias mediante carteles que pegaban por todos lados el sindicato (...) el sindicato estaba en el piso donde la actora se desempeñaba al acecho y para resguardarla le asignaron otra tarea. ‘Fleming’ lo que hizo fue que intentó resguardar a la actora porque el sindicato hacía guardias en el piso de internación observando todo el tiempo la situación. Ante esa situación lo que hizo ‘Fleming’ o al menos intentó, es alejarla del foco...”.

Los aludidos testimonios no permiten corroborar que hayan existido de manera concreta actitudes o situaciones de hostigamiento de personal jerárquico del establecimiento de salud donde trabajaba la actora hacia su persona como fue invocado, sino más bien, en el caso de considerar -por hipótesis- la presencia de alguna inconducta laboral en desmedro de la demandante, la misma conforme los testimonios analizados, habría sido ejercida a través de delegados o representantes sindicales respecto a los cuales ninguna responsabilidad se le puede endilgar a la demandada, tal como así lo resaltó la magistrada “a quo”.

Del mismo modo, el resto de los acontecimientos detallados que se mencionan al expresar agravios (ap. “A-2”) más allá del análisis de su prueba, los juzgo insuficientes a fin de modificar lo resuelto por entender que no posibilitan dar sustento a la pretendida responsabilidad extracontractual que viabilice el resarcimiento por daño moral reclamado.

Sugiero, del modo señalado, desestimar los agravios vertidos en el aspecto considerado.

3°) Los honorarios regulados al perito contador se aprecian adecuados a las pautas arancelarias pertinentes y al mérito y extensión de los trabajos desarrollados (art. 38 L.O.).

4º) Sugiero imponer las costas de alzada en el orden causado en atención a la ausencia de contradictorio (art. 68, segundo párrafo, del C.P.C.C.N.) y regular los honorarios del profesional interviniente por la actora en el 30% de lo que le corresponda percibir por la actuación profesional en la anterior instancia (art. 38 L.O.).

Voto, en consecuencia, por: 1) Confirmar la sentencia apelada en lo que constituyó materia de recurso y agravios. 2) Costas de alzada en el orden causado (art. 68, segundo párrafo, C.P.C.C.N.) y regular los honorarios del profesional interviniente por la actora en el 30% de lo que le corresponda percibir por su actuación profesional en la anterior instancia (art. 38 L.O.).

El Dr. GREGORIO CORACH dijo:

Por compartir los fundamentos del voto precedente, adhiero al mismo. El Dr. LEONARDO JESÚS AMBESI no vota (art. 125 L.O.).

Por lo que resulta del acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE:

1) Confirmar la sentencia apelada en lo que constituyó materia de recursos y agravios. 2) Costas de alzada en el orden causado y regular los honorarios del profesional interviniente por la actora en el 30% de lo que le corresponda percibir por su actuación profesional en la anterior instancia. 3) Cópiese, regístrese, notifíquese, oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de la ley 26.856 y con la acordada de la C.S.J.N. Nº 15/2013 y devuélvase.

 

ANTE MI M.D.

Firmado por: GREGORIO CORACH, JUEZ DE CAMARA

Firmado por: MARTIN PABLO SCOLNI, SECRETARIO DE CAMARA

Firmado por: DANIEL EDUARDO STORTINI, JUEZ DE CAMARA

 

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L., V. C. c/Iarai SA s/despido - Cám. Nac. Trab. - Sala VII - 12/02/2019 - Cita digital IUSJU038218E 

Cita digital:IUSJU015612F