Bélgica avanza con cambios para flexibilizar la jornada laboral: ¿qué sucede con los proyectos en Argentina?

En España, desde hace un año distintas empresas (con aval del Poder Ejecutivo y sindicatos) comenzaron a aplicar la semana laboral de cuatro días. ¿En qué estado están los proyectos presentados en la Argentina? Lee la nota y mantenete actualizado.

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Los partidos que integran la coalición gobernante en Bélgica llegaron a un acuerdo para debatir la modificación de la jornada de trabajo, que incluye la posibilidad de concentrar la semana laboral en cuatro días o flexibilizar los horarios.

No contempla una reducción de la jornada laboral, sino que le permitirá a los trabajadores "aglutinar" las horas semanales para concentrarla en cuatro días a la semana, de manera que podrían disfrutar al quinto de una jornada libre. No trabajarán menos horas semanales, sino que trabajarán más horas esos cuatro días.

Si el Parlamento belga avala la propuesta de la coalición gobernante, los trabajadores podrán optar por un régimen variable, es decir, podrán trabajar más horas una semana y tener más tiempo libre a la siguiente.

En ambos casos, es el empleado el que tiene que solicitar esas fórmulas de trabajo. Además, los trabajadores con horarios variables deberán conocer su horario al menos siete días antes.

De acuerdo a los impulsores de la iniciativa, con estos cambios en la jornada laboral, que en la actualidad es de 38 horas semanales, se podrá “mejorar las situaciones de coparentalidad”. Es decir, se pretende que los padres y madres puedan acomodar sus horarios laborales a los fines de brindar un mayor y mejor cuidado de sus hijos.

 

Proyectos para reducir la jornada laboral en Argentina

Argentina es uno de los países de la región con mayor carga horaria laboral: 48 horas semanales. En base a la Ley 11.544, el trabajo "no podrá exceder de ocho horas diarias o cuarenta y ocho horas semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas".

En búsqueda de reducir la jornada de trabajo, los diputados del Frente de Todos Claudia Ormaechea y Hugo Yasky presentaron en 2020 dos proyectos que difieren en algunos puntos, pero que -en el fondo- buscan lo mismo.

 

El proyecto de la diputada Claudia Ormaechea

La iniciativa de Ormaechea propone reducir la jornada a "seis horas diarias o treinta y seis semanales" en el ámbito público y privado.

Luego señala que “la limitación establecida por esta ley es máxima y no impide una duración del trabajo menor de 6 horas diarias o 36 semanales para las explotaciones señaladas”.

En cuanto a las excepciones, no regirá cuando:

a) se trate de directores y gerentes.

b) los trabajos se efectúen por equipos. En este caso, la duración del trabajo podrá ser prolongada más allá de las seis horas por día y de treinta y seis, a condición de que el término medio de las horas de trabajo sobre un período de tres semanas a lo menos, no exceda de seis horas por día o de treinta y seis horas semanales;

c) se esté en presencia de un accidente ocurrido o inminente, o en caso de trabajo de urgencia a efectuarse en las máquinas, herramientas o instalaciones, o en caso de fuerza mayor, pero tan sólo en la medida necesaria para evitar que un inconveniente serio ocurra en la marcha regular del establecimiento y únicamente cuando el trabajo no pueda ser efectuado durante la jornada normal, debiendo comunicarse el hecho de inmediato a las autoridades encargadas de velar por el cumplimiento de la norma.

También señala que “la jornada de trabajo nocturno no podrá exceder de cinco horas y quince minutos, entendiéndose como tal la comprendida entre las veintiuna y las seis horas”.

Por otro lado, establece que “la reducción de la jornada máxima de trabajo no podrá llevar aparejada reducción o supresión alguna en la remuneración”.

Y concluye señalando que “a partir de la entrada en vigencia de la presente ley, la jornada máxima diaria y semanal fijada por Estatutos Particulares o por normas reglamentarias quedará reducida en un 25%”.

 

El proyecto del diputado Hugo Yasky

El segundo proyecto fue presentado por Hugo Yasky y propone que “la duración del trabajo no podrá exceder de ocho horas diarias o cuarenta horas semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas, aunque no persigan fines de lucro”.

“No están comprendidos los establecimientos en que trabajen solamente miembros de la familia del jefe, dueño, empresario, gerente, director o habilitado principal. La limitación establecida por esta ley es máxima y no impide una duración del trabajo menor de ocho horas diarias o cuarenta semanales para las explotaciones señaladas”, agrega.

También indica que no podrá ocuparse a personas de 16 a 18 años en ningún tipo de tareas durante más de seis horas diarias o treinta y seis semanales. “La distribución desigual de las horas laborables no podrá superar las siete horas diarias”, remarca.

Por último, remarca que, en caso de aprobarse, la ley será de orden público, derogará toda disposición en contrario y su aplicación no llevará aparejada disminución o supresión salarial alguna.

Como pasaron dos años sin tratamiento, los proyectos perdieron estado parlamentario, pero aún ambos legisladores tienen mandato vigente, por lo que es altamente probable que vuelvan a presentarlos.

 

El caso español

En España, la duración de la jornada de trabajo es la pactada en los convenios colectivos o contratos de trabajo. La duración máxima es de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.

Desde hace un año aproximadamente distintas empresas (con aval del Poder Ejecutivo y sindicatos) comenzaron a aplicar la semana laboral de cuatro días. Algunas firmas contemplaron la reducción proporcional del salario mientras que otras lo mantuvieron.

El acuerdo belga no supone rebaja de jornada, pero en España, desde un sector de la coalición gobernante impulsan reducción no solo de la semana laboral a cuatro días sino la cantidad de horas laborales (entre 32 y 36 horas semanales) manteniendo el salario.

Suscripción Laboral

Fuente: Erreius