Otorgan la guarda preadoptiva de un bebé de tres meses a las solicitantes por ser las postulantes más idóneas

Imagen del articulo

El Juzgado de Menores de Corrientes, sala 3, concedió la guarda preadoptiva de un bebé de tres meses de vida a un matrimonio de mujeres porque consideró que eran las postulantes más idóneas para cumplir con dicha misión.

En el caso, “M. B. E. s/guarda con fines de adopción -capital-”, la jueza señaló que “el proceso de guarda con fines adoptivos tiene la función de evaluar el vínculo afectivo que se genera entre el o los pretensos adoptantes seleccionados por el juez y el niño, niña u adolescente”.

El artículo 613 del Código Civil y Comercial indica que se deben tomar en cuenta las condiciones personales, edades y aptitudes del o de los pretensos adoptantes; su idoneidad para cumplir con las funciones de cuidado, educación; sus motivaciones y expectativas frente a la adopción; el respeto asumido frente al derecho a la identidad y origen del niño, niña o adolescente.

Además, la fórmula legal impone al juez el contacto personal con el niño a adoptar y con las condiciones que tienen quienes lo pretenden, en cuanto estén al alcance de su percepción.

A eso se deben sumar estudios y peritaciones técnicas realizadas por profesionales.

Luego la jueza explicó que esa guarda “consiste en un tiempo de cotidianidad que va amalgamando la relación adoptantes y adoptado hasta transfigurarla en una equivalente a la peterno-filial” y “requiere una convivencia, a ese fin, durante un lapso suficiente que contemple lo peculiar del caso en los guardadores, el menor de que se trata, y todas las circunstancias -edad, salud, cultura, etcétera- que tienen incidencia en la vida familiar”.

En este caso, indicó que, en cuanto a los pretensos adoptantes, “debe indagar sus condiciones y su idoneidad para asegurar su crianza, y particularmente la continuidad en la educación del niño con respeto a su origen étnico, religioso, cultural y lingüístico”.

Para el caso, destacó que las postulantes fueron las más idóneas para responsabilizarse por el cuidado personal de un niño de tres meses de vida -quien nació con VDRL positivo, padece problemas respiratorios y un posible síndrome- luego de seguir el orden de prelación establecido por la fecha de admisión de cada legajo, en el que se dio prioridad a los aspirantes inscriptos en el Registro con domicilio en la Provincia de Corrientes.

“Fueron las sras. V. D. G. y G. L. E. G. quienes provocaron en mí la más íntima convicción que serán las madres idóneas para brindar el cuidado, contención y amor que B. E. necesita”, explicó.

En este punto, tuvo en cuenta que las mujeres (unidas en matrimonio desde el día 20 de junio de 2014) se mostraron felices ante la posibilidad de ahijar al niño pese a todos sus antecedentes genéticos, su delicado estado de salud y los posibles diagnósticos médicos que a futuro pudieran llegar a instalarse.

“Noté en ellas una genuina y acérrima convicción a la disponibilidad adoptiva de la situación planteada. No dudaron ante las potenciales complicaciones de salud que el niño pudiera exhibir a posteriori; ni siquiera atisbaron a cuestionar su estado actual. Se mostraron exultantes ante la posibilidad de acoger a B. E”, enfatizó la jueza.

De esta manera, entendió que las solicitantes, que carecen de hijos biológicos y aceptaban niños de entre 0 meses y 4 años de edad, “supieron forjarse como las mamás que el niño se merece y necesita desde que llegó a esta vida”.

Además de los informes, destacó que se infieren herramientas necesarias para construir y sostener vínculos con niños/as de manera positiva y favorable, los cuales contribuyen al desarrollo saludable de su futuro considerándose viable la adopción y percibiéndose idóneas a tal fin.

En cuanto a este último punto, la jueza explicó que “la idoneidad es relacional, en tanto no puede hablarse de idoneidad para cualquier niño, sino de si se es idóneo para un ofrecimiento concreto, ya que las capacidades y recursos que son necesarios para la adopción son distintos dependiendo de las características de cada niño”.

“Esto tiene importantes implicancias ya que, dependiendo de las características del niño existirán familias y/o pretensos guardadores que por sus recursos y particularidades sean adecuadas y otras no. Cada menor dependiendo de sus peculiaridades (edad, problemáticas de salud, historia, temperamento, etc.) requerirá de habilidades distintas en quienes lo van a ahijar. Es por ello que puede afirmarse que la aptitud o idoneidad se construye con relación a cada niño, niña u adolescente”, concluyó.

En el artículo “El estado de adoptabilidad de los menores en el marco de la Convención de los Derechos del Niño y el enfoque en el nuevo Código Civil y Comercial dentro del Título VI referido al instituto de la adopción”, publicado en Erreius online, Susana Pereyra Minich indicó que el proceso de guarda con fines de adopción tiene los siguientes pasos:

a) La elección de la persona del guardador con fines adoptivos, cuando esta elección no haya sido realizada por los progenitores biológicos, por razones afectivas o de parentesco.

b) La toma de medidas para vincular al niño, niña o adolescente con el guardador con fines de adopción.

c) El control de la relación entre los pretensos adoptantes y el niño durante un tiempo determinado que permita presumir que esta vinculación va a contribuir de un modo permanente y satisfactorio al desarrollo pleno del niño, niña o adolescente.

 “El plazo de guarda está previsto para demostrar en un período de tiempo acotado la idoneidad de los guardadores y probar la relación entre pretensos adoptantes y niños desamparados. En este período de tiempo se hace el seguimiento de la nueva familia para que, antes de emplazarlos jurídicamente en una nueva filiación, se verifique si los adoptantes tienen condiciones para ejercer la responsabilidad parental sobre ese niño determinado”, remarcó.

Para la especialista, que “el plazo de guarda no puede exceder los seis meses, parecería que el plazo de seis meses es un período más que suficiente para determinar las aptitudes de los guardadores, quienes por estar inscriptos en el registro de adopción ya tienen realizados todos los test de aptitud necesarios y los estudios socioambientales requeridos en abstracto para adoptar y que el período de la guarda preadoptiva probará en concreto su aptitud”.

Acceda al fallo aquí

Fuente Erreius