Declaran nulo el traslado de demanda de divorcio a través de WhatsApp

Imagen del articulo

La sala II de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de San Martín declaró nula la petición unilateral de divorcio vincular a través del sistema de mensajería instantánea de WhatsApp.

En el caso “G., C. V. c/ U., C. S. s/ divorcio por presentación unilateral”, la jueza de primera instancia dispuso dar por perdido el derecho a contestar demanda, pues, pese a que el cónyuge se encontraba notificado mediante la utilización del servicio de WhatsApp el día 28 de julio de 2020, no contestó tal traslado.

Asimismo, señaló -entre otros fundamentos- que, si bien la modalidad de notificación utilizada no se encuentra prevista dentro del ordenamiento procesal (arts. 135, 143 y ccdtes. del CPCC) y solo ha sido establecida para casos contemplados en la Ley de Protección contra la violencia familiar (Res. 10/20 SCBA), ello no es obstáculo para admitirla como nueva forma de comunicación procesal en época de emergencia sanitaria, y más aún cuando es una de las formas más usuales de intercambio social mundialmente aceptada.

La Fiscal General Adjunto Departamental recurrió tal decisión. Señaló que mediante la Resolución N° 12/20 del 20/03/2020 dictada por la SCBA dentro del marco excepcional por pandemia (COVID-19) se ha autorizado el anoticiamiento informal por cualquier medio telemático ante el dictado de medidas de protección dadas en situaciones de violencia familiar, no encontrándose, en cambio, previsto tal extremo para el traslado de la petición de divorcio.

La actora indicó que la notificación mediante utilización del servicio de WhatsApp fue autorizada en primera instancia y, además, a la fecha de cursarse el anoticiamiento del traslado de la demanda se estaba atravesando una fase del ASPO más rigurosa que la actual por lo que las Oficinas de Mandamientos y Notificaciones no se encontraban en actividad y la circulación en las calles era muy limitada.

Por mayoría, la sala II declaró nulo el traslado de demanda de divorcio por WhatsApp.

Los camaristas Carlos Lami y María Silvina Pérez explicaron que “aún cuando el divorcio es incausado y basta la voluntad de uno o ambos cónyuges para que sea decretado, de la petición unilateral de divorcio y por extensión, de la propuesta reguladora en él contenida, debe correrse traslado al otro cónyuge y debe realizarse personalmente o por cédula (conf. art. 135 inc. 1° del CPCC), sin que hasta la fecha exista excepción alguna a tal forma de anoticiamiento”.

El real anoticiamiento de la petición de divorcio depende de la posibilidad de que la otra parte pueda formular otra propuesta reguladora distinta y la de ofrecer prueba instrumental e informativa conforme lo normado por el art. 438 del Cód. Civil y Comercial. Consecuentemente, y teniendo en cuenta la relevancia del mentado acto procesal, este debe revestir las formalidades específicas que tienden al resguardo de la garantía constitucional del derecho de defensa en juicio por lo que, en la apreciación del cumplimiento de tales formalidades y recaudos, hay que seguir un criterio restrictivo”, agregaron.

Por lo tanto, en el caso, consideraron que no es viable la utilización de un medio alternativo (WhatsApp o carta documento), que resulte idóneo a los efectos previstos en las citadas normas. Ello pues es la ley misma la que, expresamente, descarta la posibilidad de acudir a ellos para el acto procesal que se procura anoticiar; máxime frente al estado de progresivo avance en el funcionamiento de las Oficinas de Mandamientos y Notificaciones.

La notificación de la demanda tiene especial trascendencia en el proceso, pues de su regularidad depende la válida constitución de la relación procesal y la efectiva vigencia del principio de bilateralidad. Por esa razón, la ley reviste ese acto de transmisión de formalidades específicas que tienden al debido resguardo de la garantía constitucional de la defensa en juicio”, agregaron.

Y pasando a la notificación por WhatsApp, indicaron que la misma no se encuentra autorizada, toda vez que “ha sido excepcionalmente autorizada por la S.C.B.A. en la Resolución de Presidencia 10/20 complementada por la 12/20 para casos de violencia familiar con fundamentos en la urgencia que amerita tal flagelo social y circunstancialmente en la emergencia sanitaria”.

“Ello implica la existencia de una norma legal (ley en sentido material), emitida por el Poder Judicial en ejercicio de la función legislativa del Estado asignada a uno de sus órganos en lo que la doctrina denomina 'zonas de interferencias', constitucionalmente atribuidas”, remarcaron.

La ley debe interpretarse acorde a sus finalidades; esto es, según la voluntad del legislador y por vía de interpretación extensiva, no hacerle decir lo que no dijo e interpretar su espíritu con un criterio teleológico, y las Resoluciones 10/20 y 12/20 migradas analógicamente al artículo 135 inc. 1 del CPCC y sus concordantes se refieren a un caso puntual (violencia de género, denuncia, comunicaciones y notificaciones en tal contexto temático), inmerso en la emergencia sanitaria y de actuación de la justicia, hoy modificada por distintas normas, como el funcionamiento de la Oficinas de Notificaciones”, enfatizaron.

Ninguna de las resoluciones dictadas por la SCBA en el contexto de emergencia sanitaria han habilitado una interpretación diversa de los alcances tanto del citado artículo 135 como del artículo 143 del ritual, en relación a la notificación de la demanda, ni tampoco se ha autorizado -excepcionalmente- que una diligencia tan trascendente como esta, pueda ser notificada por medios alternativos, como ser la aplicación Whatsapp o la carta documento”, remarcaron.

Por otro lado, señalaron que “el sistema de notificación instantánea, a través de redes sociales y telefónicas, carece de total garantía de fidelidad en cuanto a las distorsiones, hackeos, intervenciones y mutaciones que pueden sufrir y que la titularidad de la línea mal puede garantizar el uso por el adquirente del servicio, a veces afectado a fines familiares, corporativos, de comunidad, etc.; máxime cuando en un matrimonio la línea puede estar a nombre de uno de los cónyuges y ser usado por el otro, o por los hijos, etc.”.

Además, subir a las redes sociales cuestiones estrictamente personales, del interés de menores, del patrimonio familiar o conyugal, las cuales pueden ser errónea o voluntariamente reenviadas con facilidad a terceros, implica una grave lesión a principios de primer rango como el derecho a la privacidad, en palmaria trasgresión a los artículos 18 y 19 de la Constitución Nacional, 51, 52, y 53 del Código Civil y Comercial respecto de la dignidad de la persona y con responsabilidad de los Funcionarios que los ordenen o autoricen (salvo las cuestiones de urgencia y preservación de la salud y la vida en circunstancias expresamente previstas por las Resoluciones  10/20 y 12/20 de la S.C.B.A.), y específicamente por los artículos 706 y 708 del Código Civil y Comercial, en materia de Familia, de tutela del acceso limitado a las actuaciones, reserva de obrados, como preservación de las mismas en tan delicada materia (notificación con copias reservadas que tutela además el artículo 139 del CPCC en pos del decoro de los comprometidos, bajo sobre cerrado por el actuario y que en esta forma de notificación del divorcio y propuesta de convenio se propala por las nubes informáticas)”.

En minoría, la jueza Verónica Paula Valdi consideró admisibles los medios alternativos de notificación -como el WhatsApp o la carta documento- para anoticiar el traslado de la demanda de divorcio, pues “no existe riesgo ni perjuicio para las partes, dado que en el caso particular del divorcio no hay pleito propiamente dicho al tratarse de una petición que puede resolverse de manera unilateral”.

Fuente: Erreius