Rechazan cautelar solicitada por un hombre para que su esposa no se practique una interrupción voluntaria del embarazo

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El Juzgado Civil Nº 11 de la ciudad de San Juan rechazó una medida cautelar solicitada por un hombre para que su esposa no se practique la interrupción voluntaria del embarazo.

En la causa “"xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx C/ XXXXXXXX S/ Cautelar", la jueza Amanda Días consideró que no fueron debidamente comprobados los requisitos de verosimilitud del derecho y peligro en la demora necesarios para hacer procedente la medida cautelar.

El accionante había ofrecido como prueba una copia de la nota presentada ante la Obra Social, pero para la magistrada ello “constituye una expresión unilateral de voluntad del propio peticionante”.

Además, la titular del Juzgado Civil Nº 11 de la ciudad de San Juan señaló que tanto el acta de matrimonio como la ecografía “nada prueban sobre la supuesta decisión de la accionada de no continuar con el embarazo denunciado”.

En efecto, el primer medio probatorio señalado únicamente acredita un vínculo jurídico entre las partes al momento en que fue expedido el mencionado instrumento por el Registro Nacional de Estado Civil y Capacidad de las Personas. Ello sin perjuicio de los dichos del actor con relación a la situación de hecho de la pareja”, agregó la magistrada.

Para la jueza, las pruebas demostrarían, en principio, solamente un estado de gestación y a la fecha en que se realizó el examen sobre el cuerpo de la persona gestante y no acreditarían la voluntad de la mujer de interrumpir el embarazo.

Además, había adjuntado capturas de pantalla de mensajes telefónicos intercambiados con su esposa, pero que según la jueza “no acreditan la autenticidad de la comunicación que habrían mantenido las partes”.

Con respecto a las capturas de pantalla presentadas como prueba, la magistrada señaló que se tratan de fotos de la supuesta pantalla del que sería el teléfono del accionante y enfatizó que “el actor no demostró ser el propietario del aparato telefónico del que obtuvo las supuestas capturas, ni ser él quien escribió los textos”.

Tampoco acredita que la línea con la que mantuvo la supuesta conversación pertenezca a su esposa y, en su caso, que haya sido ella con quien mantuvo el alegado diálogo”, entendió.

Así, tal prueba se redujo a meras fotografías o documentos privados aportados por el accionante, que no acreditaban la autenticidad de la comunicación que habrían mantenido las partes.

No enerva lo expuesto la circunstancia de que las fotos señaladas como capturas de pantallas estén certificadas por escribano público. Ello en tanto el fedatario constató la pantalla de un aparato de telefonía móvil, sin constarle a él quién es la persona propietaria del aparato, su usuario al momento en que se enviaron y recibieron los mensasjes, y la persona destinataria de lo que sería un diálogo por mensajes de texto”, destacó la jueza.

Y subrayó que “el valor probatorio que corresponde atribuirle a lo que sería una charla por Whatsapp es sumamente escaso. Ello por cuanto tanto la imagen que pudo observar cualquier notario interviniente como las copias presentadas no acreditan la veracidad y autenticidad de la conversación. Esto debido a la facilidad de cualquier usuario promedio en borrar datos o imágenes de la aplicación, con posterioridad a cualquier charla y previo a realizar capturas de pantallas y/o constatación”.

Por otra parte, sostuvo que resulta completamente “infundado y ajeno a derecho privar a cualquier persona gestante de la posibilidad de ejercer su derecho” según lo normado por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, ya que el accionante no cuestionó de manera precisa la supuesta inconstitucionalidad de la norma.

El artículo 197 del Código Procesal Civil, Comercial y Minería de San Juan dice: “Las medidas cautelares podrán ser solicitadas antes o después de deducida la demanda, a menos que de la ley resulte que esta debe entablarse previamente. El escrito deberá expresar el derecho que se pretende asegurar, la medida que se pide, la disposición de la ley en que se funde y el cumplimiento de los requisitos que corresponden, en particular, a la medida requerida”.

El mismo Código cita la Prohibición de Innovar en el artículo 231: “Podrá decretarse la prohibición de innovar en toda clase de juicio, siempre que:

1) El derecho sea verosímil.

2) Exista el peligro de que, si se altera la situación de hecho o derecho, la modificación pueda influir en la sentencia o convierta su ejecución en ineficaz o imposible.

3) La cautela no pudiera obtenerse por medio de otra medida precautoria”.

Al momento de rechazar la  prohibición de innovar solicitada, la jueza remarcó que “el Sr. (…) no acreditó prima facie la voluntad de la Sra. (…) de practicar una interrupción voluntaria de su supuesto embarazo, como así tampoco el peligro en la demora y/o la urgencia que justifica el dictado de una medida cautelary que el accionantetampoco cumplió con el recaudo procesal de indicar por qué se debería impedir a su esposa de ejercer el derecho concedido por la ley argentina”.

 

Fuente: Erreius